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Una introducción al construccionismo social

Postulados del construccionismo socialEditar

Postura crítica respecto del conocimiento dado por supuestoEditar

El construccionismo social se opone al positivismo o empirismo (que plantea que la naturaleza del mundo se revela mediante la observación y lo que existe es lo que se percibe) al adoptar una postura crítica respecto de la idea de que las observaciones del mundo nos brindan su naturaleza tal cual es y, también, respecto de que el conocimiento se basa en la observación objetiva. Plantea que las categorías mediante las cuales los seres humanos aprehendemos el mundo no necesariamente se refieren a lo real/natural.

Especificidad histórica y culturalEditar

Según este postulado, nuestro conocimiento del mundo, nuestra forma de comprenderlo, los conceptos usados dependen de la cultura y el momento histórico (dónde y en qué época) en que uno vive, por esto decimos que son histórica y culturalmente específicos.

Todas las formas de comprensión son relativas a una cultura y un momento histórico, deben ser consideradas productos de dicha cultura y momento y dependen (nuestras formas de comprensión) de los acuerdos prevalecientes en dicho contexto.

El conocimiento se sustenta en procesos socialesEditar

Según este postulado, nuestras versiones del conocimiento son fabricadas a través de las interacciones cotidianas entre personas. Lo que consideramos “verdadero” es un producto que deriva de los procesos sociales e interacciones en los que las personas se comprometen entre sí.

El conocimiento y la acción social van de la manoEditar

Cada construcción del mundo trae consigo o invita a los seres humanos a un diferente tipo de acción. Las construcciones del mundo sostienen, por lo tanto, algunos patrones de acción social y excluyen otros.

Diferencias entre construccionismo social y la Psicología tradicionalEditar

Anti-esencialismoEditar

Dado que el mundo social y nosotros mismos, en tanto personas, somos producto de procesos sociales, podemos deducir que no hay una naturaleza dada ni del mundo ni de las personas; no hay esencias de las cosas o de las personas.

Anti-realismoEditar

El construccionismo social niega que el conocimiento sea producto de la percepción directa, incluso podríamos decir que construimos nuestras propias versiones de la realidad. Teniendo en cuenta el relativismo histórico y cultural, dentro del construccionismo social no puede haber algo que puede considerarse como hecho objetivo, ya que todo conocimiento depende de la perspectiva desde la que se vea el mundo.

La especificidad histórica y cultural del conocimientoEditar

Dado que las formas de conocimiento son histórica y culturalmente específicas, las teorías y explicaciones de la Psicología no pueden ser tomadas como descripciones definitivas, ya que están ligadas a un tiempo y una cultura.

El lenguaje como una condición previa al pensamientoEditar

Nacemos en un mundo con marcos conceptuales, categorías y una cultura dados de antemano. Los conceptos y las categorías son adquiridos a medida que se desarrolla la capacidad de utilizar el lenguaje, lo que significa que el modo en que la gente piensa, los conceptos que brindan una estructura de significados, son provistos por el lenguaje que utilizan, por lo que el lenguaje es una pre-condición del pensamiento.

El lenguaje como forma de acción socialEditar

Cuando las personas hablan entre sí, el mundo se construye. Por lo tanto, nuestro uso del lenguaje puede ser pensado como una forma de acción. (Rol performativo del lenguaje)

El énfasis puesto en la interacción y en las prácticas socialesEditar

Las explicaciones no pueden ser encontradas ni en la psiquis individual ni en las estructuras sociales, sino en los procesos interactivos que tienen lugar entre las personas.

El énfasis en los procesosEditar

Las explicaciones del construccionismo social suelen ser expresadas en términos de la dinámica de la interacción social, por lo que el énfasis está puesto más en los procesos que en las estructuras.